martes, 6 de julio de 2010

Letras que me dan vida.


Había creído falsamente que en la puerta te encontrabas,
que me veías, que me mirabas. Pensaba que estabas así de cerca cuando te besaba, cuando te tocaba, pero callaba y pensaba, solo imaginaba...

Creía que eras fuego y agua,
que eras tierra en mi ventana,
y en mi cuerpo te encadenabas.

O te encadenaba.

Por hay, un dulce cantar de las noches me dijo que ya estaba acostumbrada,
que estaba enamorada. Y lo seguía buscando todas las noches, había creído, pensado, imaginado que por la lluvia no lo escuchaba, que por el frío sus voz titiriteaba.


Yo, nocturna, sonámbula me quede apaciguada, me quede hipnotizada por tu alegría, por tu osadía, por tu palabra; y cuando empiezo a despertar, empiezo a imaginar que eres rió, que eres agua que se bebe y se acaba... pero tan solo imagino que eres agua, porque eres arena que raspa y hielo que mata.