miércoles, 16 de junio de 2010

cuentos que cuenta mi tortuga


Que interesante es vivir en un lugar comunitario sin comunidad. Pura raza animal, depredadora; aun no existe el lenguaje en este lugar, muchos tenemos nuestros escondites y me agrego al grupo porque ahora estoy dentro de uno...

Es un lugar peculiar, existe la madera y las palmeras a miniatura que el hombre tiene que cuidar, del otro lado de la pared existe un ser peculiar el cual trata de unir mil telas, no se como puede no comunicarse, solo cuando se sienta a ver las telas habla con ellas, es así como se crea el objeto que cubre y descubre todo de todo.

De este lado encontramos mas palmeritas, una tortuga en el que ahora su espacio se ha convertido en blanco, donde tiene el titulo de "mascota domesticada" porque, si por ella fuera ya nos hubiese almorzado a unos cuantos... solo hay que ver la forma en que devora la carne, la traga para que un instante después este con su cuello en la roca...

Ojala ya hubiese comido a unos cuantos... su nariz lo percibe no falta mucho solo falta caminar unos cuantos pasitos a la escalera y comerse aquel hombre que grita , su mujer lo mira, la tortuga esta cansada de escuchar la misma porquería...


Ahora, aquella mujer que mira, mira por primera vez a la tortuga pidiéndole piedad como tantas otras...
Por suerte que la tortuga tampoco entiende, ahora entiende aquel pobre hombre...
entre sus adentros ella piensa que es mejor no entender que a fin de cuentas a ella se la van a comer.

Por el momento disfruta a esta mujer loca que solo gritaba, le duele la panza... Que añoranza de poder gritar el dolor, que demencia por ponerse a llorar, que tristeza -pensó- que los hombres no lo puedan valorar el amor al hablar y la dulzura del llorar.

1 comentario:

JORGE dijo...

k buen blog! saka el tripi!