domingo, 11 de octubre de 2009

Remoliino


La noche avanza, el reloj corre y sigo en el mismo puesto, sentada al borde del rió con los pies sumergidos sin ton y tonada.


Estoy durmiendo con la misma almohada en la misma cama sin poder soñar nada.


Empieza el mismo día sin poderte decir nada, queriendo guardar todo lo que me esta ahogando en cada palabra.


¡¡Carambas!! porque no quiero hacer nada con estas voces que me están consumiendo el alma...